El cadáver de un ferretero de metro treinta me había traído hasta el Tanatorio de Pereiró. A Tucho (así se llamaba el finado) le habían encontrado en el estómago un juego de llaves Allen, una cerradura marca Lince y más de medio litro de pintura Teais color “Amanecer en la Lonja”. Algo olía a podrido y no era en Dinamarca ni en el matadero de pollos Avigán.

El cortejo fúnebre se detuvo en el estrecho camino del nicho de Tucho. No eran las ocho y como manda la tradición el cura ya estaba borracho. En las últimas filas los comentarios malintencionados buscaban romper la tensión del momento. “Qué pequeño es el mundo” se saludaron dos de los asistentes provocando un primer aluvión de risas. “ “Era un gran hombre” “Aunque discutíamos a menudo, ahora esos no son mas que nimiedades” “A media mañana nos tomábamos unas chiquitas en el bar” “Menudo hombre este Tucho” Así espantamos a la Parca en esta bendita ciudad.

Su familia estaba convencida de tras aquella muerte había más que un desgraciado accidente de trabajo. Yo debía descubrir si alguno de los presentes era el responsable de su muerte.

Mi nombre es Warren.Yo, Warren. El hombre tranquilo. El superdetective de Coia. The one and only.

 

*

 

Unas pisadas a mi espalda distrajeron mi atención, Era Carlos Delfín, ex-alcalde de la ciudad, y cabalista, además de viajero espacio-temporal aficionado. Y llevaba su gorro de cabalista puesto.Delfín, expolítico y cabalista. Se pasea por ahí con ese estúpido gorro.

 

- Me alegro de verte, Warren.

Mala cosa. Cada vez que Delfín asomaba su narizota por encima de su bufanda es que algo sobrenatural nos acechaba. resultados habituales: Demonios, brujería, muerte, infracciones de tráfico y destrucción de vehículos históricos así como de supermercados.

Del bolsillo de su gabardina extrajo un pequeño diario de tapas negras.

- Esto que tengo aquí es el resumen de las últimas horas de la vida de Tucho. -Dijo

- Déjame adivinar. 9,00 Abro mi tienda.... 9,10 entra Xan Pastrán a por clavos de 1,8 mm... 9,20 me tiro un cuesco... 9,30....

- Yo que tu no me reiría tanto - Dijo una voz de mujer a mi derecha, cosa que entraría dentro de lo que se considera normal si no fuese por que a mi derecha no había nadie.

- Buenos días Noima -saludé. - El viejo truco de la invisibilidad otra vez?

- Algo mejor esta vez... -respondió. -Ahora soy solo una voz.

-¿Sin cuerpo?

- Sin cuerpo.

- Pues que desperdicio... me pierdo tus poderosas patas, morena...

Hubo dos segundos de silencio seguidos de un "mierda". Apostaría mi figurita del Inspector Zenigata a que la Inmaterial había intentado darme una colleja y evidentemente había fallado. Así que el proceso de materialización no era instantáneo...

-Vuelvo enseguida...oí decir a la voz de Noima.

El manuscrito que me alcanzó Delfín estaba incompleto. Muchas de sus hojas habían sido arrancadas, pero aquel galimatías no dejaba de sorprenderme. ¿Conocéis el mítico Alone in the Dark? ¿Recordáis el diario del dueño de la mansión? Pues algo parecido tenía entre mis manos. Más o menos.

"12 de Abril sus ojos...esos ojos...es como si andase a buscar algo...Me pregunta por las cantidades del mes pasado y yo no sé que contestar...¿me estaré volviendo loco? pensé que lo dejara preparado...y ahora resulta que las he perdido, no me las piensan devolver... Abuelo...lo siento, lo siento en el alma..."

- Al principio pensé que hablaba del pago del recibo de autónomos a la Seguridad Social -dijo Delfín- pero recordé algo...mejor que nos vayamos ya, ¿tienes aquí el coche?

- Si, ¿es que va a ocurrir algo?

- Me temo que si
- ¿Demonios? ¿Brujería? ¿Vampiros?¿Leo de OT?
-No, va a empezar a llover y me he dejado la ropa tendida, si me puedes acercar a casa te lo agradecería - Dijo Delfín.
-Esperadme. -Dijo una  Noima a medio materializar.Noima por fin materializada. Non era sen tempo, rapaciña.

Los tres nos subimos a mi CX Stingray II (el Stingray original voló en pedazos por orden de un ancestral demonio que había adoptado la forma de teniente de alcalde unos años atrás) y nos dirigimos por Balaídos hacia Bouzas, donde Delfín se había instalado de modo temporal.
Tres años sin sucesos sobrenaturales era demasiados. Algo tenía que pasar en esta bendita ciudad. Y desde luego iba a acabar tocándome los güitos, como no podía ser menos.

Si por fuera la casa de Delfín parecía un cortello, por dentro prefiero no describirla para no herir al lector.
- ¿No había nada más húmedo, Carlos? -pregunté.
- Tenia que ser esta casa.
- Si es por el alquiler, con las Zapayudas podrías encontrar algo menos sordido. Parece la casa del Sacamantecas.
- No lo entiendes. Justo en este lugar hay un portal espaciotemporal y alguien tiene que vigilar que...
- Para la cinta, Gaspar. -Le interrrumpí. - Te advierto desde este momento que hay una serie de televisión que se llama Torchwood y trata exactamente sobre esto...
- Lo sé. Soy el guionista. Es que por cada episodio me pagan un dinero y de algo hay que vivir. Que la gente se piensa que los cabalistas tenemos la vida resuelta pero la verdad es que hay mucho de leyenda en eso.

Rajada suerte la mía. Ya me daba en la nariz que íbamos a tener problemas con lo sobrenatural.

 

*

 

Pedí a Delfín que me pusiese al día del asunto. Al parecer había surgido ese portal en pleno barrio de Bouzas, y aunque las causas no eran del todo seguras todo apuntaba a un terrible accidente con una destilería de orujo casera, un ejemplar del Necronomicon ex Mortis y la Guía Campsa de 1996. Por ahí podría haber aparecido en su momento Orerot-Námira, el demonio teniente de alcalde que destrozo mi Stingray unos años atrás (léase Así Mueren Los Payasos). Todo esto sonará a cuento a quien no conozca Vigo. A los demás probablemente les ayude a entender algunas cosas.
Ahora la actividad sobrenatural se estaba incrementando lo cual era señal de que algo gordo podía pasar si no lo evitábamos.
- Una fuerza demoníaca pretende acceder a nuestra realidad a través del portal. - Noima tomó la palabra.
- ¿Emilio Aragón? -pregunté. - Por que ya es un poco tarde para eso...
- No empieces con tus chistes, Warren. - Se trata de un ser primordial. Carece de forma o de inteligencia. Es sólo una fuerza imparable que arrasa todo a su paso. En sí, es universo. Un universo que nos devorará para abrirse paso. Nos engullirá y pasaremos a formar parte de un todo infernal.

  • ¿Emilio Aragón?

  • Los que hemos presenciado el choque entre dos realidades no encontramos motivo de risa en ello, Warren.

- Los que habéis presenciado el choque entre dos realidades deberíais buscar otra agencia de viajes para vuestras vacaciones.
- Sigue bromeando si quieres. Cuando todo tu cuerpo y tu mente sean disgregadas y vueltas a materializar de la manera mas horrible una y otra vez por la eternidad seguro que no te ríes tanto.
- Vamos, que es como ver un ciclo de Abbas Kiarostami con autoreverse.
- Te contaré algo sobre las brechas espaciotemporales. A diferencia de lo que se cree, no son una comunicación directa entre dos puntos. Más bien son una red laberíntica con puertas que se abren y cierran a intervalos, que hay que atravesar para acceder desde un punto a otro. Eso nos da un margen hasta que se materialice la presencia que estamos esperando. Pero las señales son claras. El tiempo se nos acaba. Debemos entrar en esa red y localizar a esa presencia antes de que siga aniquilando todo a su paso.
- ¿Y no podríamos abrir una de esas puertas en casa de Matias Prats de paso?
- Debemos prepararnos. Y hay alguien que puede ayudarnos. Tu conduces.

Subimos a mi Stingray y nos dirigimos hacia la zona del puerto. Sin apenas darnos cuenta nos encontramos en medio de un maraña de direcciones únicas, señales provisionales y peatonalizaciones. Después de media hora pedía a Delfín que convocase a algún espectro que nos pudiese ayudar. Al poco una mano golpeó el cristal.

  • Warren, te presento al Judío Errante.

  • Un placer.

  • Bueno -Dijo el Judío Errante. - En dos milenios he tenido tiempo a ver de todo. Haga lo que yo le digo y encontrará el camino.

     

    Seguí sus indicaciones y detuve el coche en una callejuela cercana al mercado de La Piedra. Esperaba que no viniésemos a comprar Winston de batea ni un reloj calculadora de Casio. Supongo que para internarse en una zona interdimensional hace falta algo mas que eso.
    - Sígueme, dijo Noima dirigiéndose a una pequeña librería.

 

*

 

Una hora más tarde abandonábamos la tienda con una piedras no-se qué, capaces de bloquear los campos no-se-cuantos, un generador de mapas holofractales (o algo parecido), un proyector de espectros blablablantes y una bolsita de pistachos iraníes a granel por solo cinco con veinte euros el quilo (y es que moverse por el entramado espaciotemporal ahorra mucho en transporte). Iba a anotar el nombre de la tienda para volver más adelante cuando al volverme vi que la pequeña librería, por no mencionar el resto de la calle, había desaparecido.

  • El Outlet Abierto de lo Sobrenatural se desplaza continuamente. -Dijo Noima.

  • ¿Para protegerse de los malos?

  • Para no pagar el Impuesto de Actividades Económicas.

A la vuelta nos detuvimos en una terraza del Berbés. Quedaban más de doce horas para que la configuración del portal nos permitiese acceder a un punto desde el cual podríamos interceptar a aquel ser de otra dimensión, así que bien podíamos parar media hora para el vermout.

Cerca de la terraza se encontraba una de esas viejas fuentes que proliferan en tantas ciudades y nunca han llegado a funcionar. Esta se había convertido en una majestuosa y putrefacta piscina para gaviotas. Extrañamente, ni uno solo de aquellos bicharracos estaba por allí. Antes de que pudiera avanzar más en mis pensamientos, un tentáculo de descomunales proporciones emergió de la fuente, arrastrando a su interior a jubilado que descansaba apoyado en la escalinata cercana.

Como vino tan rápido como se fue, lo único que pudimos hacer fue esperar a que hiciesen acto de presencia la fuerzas y cuerpos de seguridad.

  • Son las primeras señales. Cuando un mal tan terrible se acerca, se producen manifestaciones como esta. - Dijo Delfín.

  • O como esa. -Dije señalando las tremendas lorzas de una adolescente vestida con minifalda y top.

Después de que la policía diese un par de vueltas a la fuente y se rascase la cabeza con gesto extrañado se subieron a su patrullera y volvieron por donde habían venido.

Apenas habían entrado en la boca del túnel, cuando de una alcantarilla surgió otro tentáculo que, antes de que pudiese evitarlo, rodeó a mi Stingray II y lo convirtió en un amasijo de hierros.

 

  • ¡La puta madre de todo lo sobrenatural! - Exclamé antes de desmayarme.

 

*

 

Tras un doble de coñac pude ponerme en pie. Veinte minutos más tarde llegábamos a casa de Delfín. Éste abrió un cajón de la mesilla y me lanzó un llavero. Lo atrapé y le pregunté de que se trataba.

 

  • Puedes usar mi coche mientras no consigues otro. Es un clásico Fiat. Lo tengo aparcado en el callejón de atrás. Eso si, acabo de pintarlo, no me lo rayes.

 

Un clásico Fíat. Estupendo. Quizás se tratase de un Spider bien fardón. O de un 124 Abarth, o un estupendo 2000 o incluso un 500 como el de Lupin. Más animado me dirigí al callejón.

En todas las casas del barrio se oyó el mismo grito.

  • ¡¡¡¡Un puto Multipla!!!!

Al volante de aquella broma con ruedas me dirigí al Alcampo. Si nos enfrentábamos a un ser demoníaco me quería dar mi último capricho. Una buena compra de las que hacía hace años. Fideos de gamba, unos Dráculas, una lata de té o un CD de Coltrane de Impulse!

Estaba a punto de echar mano del último Coltrane cuando una pequeña mano enguantada me lo arrebató y lo hizo bailar ante mis ojos.

Dana.

Nueve años más tarde volvíamos al punto de partida. Las nieves del tiempo platearon mi perilla y ella había entrado en el club de las divorciadas, pero por un momento nos sentimos transportados al pasado. Y como aquella primera vez, los guardias de seguridad nos sacaron de la nevera de los helados donde dábamos rienda suelta a nuestra pasión.

  • Tu máquina ha encogido, cariño, que mal te trata el tiempo – Dijo al ver mi coche.

 

*

 

Había sido un placer volver a verla, pero Dana ya era mamá y no estaba para recorrer túneles espaciotemporales. Tenía que pasar por casa de su ex para recoger a la niña. Me deseó suerte con un abrazo y nos despedimos hasta que un supermercado volviese a cruzar nuestros caminos.

 

Tres horas más tarde Noima, Delfín y yo no adentramos en la brecha.

Sería inútil describir la zona interdimensional. Dejémoslo en que nos encontrábamos rodeados de abstracciones que no tienen plasmación posible en nuestra realidad. Pese a todo, la descripición de esta zona como una red de hilos entretejidos es bastante precisa. Para atajar al punto en que se encontraba el indeseable visitante, cortamos por un mundo deshabitado bastante agradable en el que decidí dar un impulso a la evolución abandonando los restos de un Pantera Rosa a la orilla del mar. Pasado este mundo hicimos un requiebro por Belén donde depositamos en el portal tres cosillas que llevábamos encima y que se convertirían con el paso del tiempo en lo que conocemos como los regalos de los tres Reyes Magos.

No, es broma.

Lo pensamos, pero entonces tendríamos seis reyes magos y las navidades serían todavía más insoportables.

Pasada esa puerta nos apostamos en un cruce de hilos a la espera del monstruo.

  • ¿Y el plan? -Pregunté.

  • ¿Plan? -Replicó Delfín.

  • Plan. Plan. Una estrategia para evitar que nuestro mundo y otros desaparezcan devorados por un ser infernal. Digo yo que tendremos algo preparado.

  • Bueno, no. Pero si mis cálculos son correctos con lo que tenemos encima hay más que suficiente para librarnos de él. La cábala no miente.

 

Sencillamente genial. Como en todos mis previos contactos con lo sobrenatural, todo iba a solucionarse de la manera más estúpida.

 

Cuando todo empezó a temblar y el horror se asomaba a la esquina vi la vida pasar ante mis ojos y ante al llegar a los últimos momentos me vi en el atasco de la tarde anterior.

Y ví la luz.

¿Nunca os ha pasado que al intentar abandonar una ciudad que no es la vuestra acabáis metidos en un bucle de señales? En A Coruña pasa mucho.

Pues eso. Con las tres chufas que habíamos comprado en aquella tienda sobrenatural creamos el equivalente interdimensional a unas obras con sus correspondientes indicativos de desvío. Así el ente se quedó atrapado en un bucle y comenzó a devorarse a si mismo.

  • ¿Así que nos hemos librado de él? - Pregunté.

  • Más o menos. -Respondió Noima.

  • ¿Más o menos? ¿Pero no se iba a devorar a si mismo?

  • Si, pero como se alimenta de si mismo lo que devora por un lado lo gana por el otro.

  • Vaya. Pero al menos queda encerrado en un bucle. ¿No?

  • Si, siempre que las señales no se destruyan liberándole...

  • ¿Alguna otra cosa a tener en cuenta? - pregunté

  • Si toma conciencia de si mismo acabaría por saber que es un truco.

  • Claro.

  • Por no hablar de que el entramado podría reestructurarse y si es así el bucle se desharía – Añadió Delfín.

  • Bueno, ¿os importa que volvamos a nuestro mundo? Tengo hambre y esta noche empieza la nueva temporada de Paranoia Agent.

  • El Papos no cierra hasta la una. Dijo Delfín.

  • Genial, me tomaría un Criollo Especial. Dijo Noima.

  • Y yo.

  • Y yo.

  • Pues tenemos diez minutos para volver a nuestro mundo y acercarnos con el Multipla.

  • Llama para que lo dejen preparado y mientras recogen llegamos.

  • Buena idea.

  • ¿Alguien se sabe el teléfono?

  • No.

  • Y a todo esto...¿quien mató a Tucho?

 

Ende